Alejandra Meyer: “detrás del hecho de repetir existe una práctica normalizadora”

La experta compartió algunos hallazgos de su investigación en el marco del Ciclo ”Repetición escolar en Enseñanza Básica: discursos, políticas y prácticas” organizado por la Línea de Inclusión Pedagógica del Centro Justicia Educacional.

 

La evidencia indica que la repitencia suele tener más efectos negativos que positivos para el desarrollo del aprendizaje de los estudiantes, lo que afecta socioemocionalmente a los alumnos e impulsa las probabilidades de ausentismo y deserción.

Es por ello que la investigación desarrollada por Alejandra Meyer, candidata PhD de la Escuela de Educación de la Universidad de Birmingham, Inglaterra, tiene gran relevancia en esta materia y fue el centro de su exposición en el Ciclo “Repetición escolar en Enseñanza Básica: discursos, políticas y prácticas” de la línea de Inclusión Pedagógica de CJE.

Entre sus hallazgos preliminares, el estudio sugiere que muchos de los estudiantes básicos que repiten poseerían ciertas características o condiciones que se asocian al bajo desempeño escolar o a la inasistencia reiterada, pero que la repitencia no resuelve. Por otra parte, las implicancias de esta práctica y sus funciones transcenderían las que normalmente le son atribuidas como estrategia remedial.

A nivel nacional, el Consejo Nacional de Educación (CNED) aprobó el Decreto de Evaluación, Calificación y Promoción, presentado por la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) del Ministerio de Educación, que tiene por objetivo promover la evaluación centrada en el aprendizaje integral de los estudiantes y no sólo en las calificaciones.

En su exposición, la investigadora sugirió que los estudiantes pueden experimentar la repitencia como un proceso humillante, agresivo y negativo, lo que difícilmente es reconocido cuando los discursos que circulan dentro del ambiente escolar normalizan esta práctica y sus consecuencias. A su vez, el estudio dejaría entrever inconsistencias cotidianas al interior de las comunidades escolares. En algunas de ellas, el trabajo diario por demostrar que todos los alumnos son capaces de aprender, coexiste con la exclusión de aquellos que no cumplen con el perfil deseado.

Junto con ello, la investigadora destacó que “lo que se plantea de manera intrínseca es que los alumnos que repiten de curso quedan fuera de las líneas de producción del aprendizaje que existe en los colegios. También, estos casos se usan como ejemplos de cómo debe ser un estudiante dentro de las escuelas, lo que es más profundo cuando analizamos que la repitencia está asociada muchas veces al comportamiento más que al rendimiento académico. Entonces, tenemos que detrás del hecho de repetir, existe una práctica normalizadora”, aseguró.

Finalmente, Alejandra Meyer destacó que “en muchos casos existe contradicción en el discurso de los actores escolares respecto a la importancia de la repitencia dentro de los procesos cotidianos de la escuela. Por una parte, se le otorga una baja relevancia con respecto a los mismos y, por otra, la expectativa de un escenario sin retención escolar se asociaría a la posibilidad de caos, pérdida de autoridad sobre estudiantes y familias, y falta de sentido y propósito del proyecto educacional”, dijo.