CJE participa en iniciativa Biblioteca Migrante

El programa beneficia a 50 establecimientos con alta matrícula de estudiantes extranjeros de las regiones de Arica, Tarapacá, Antofagasta y Metropolitana, con la entrega de libros y la capacitación de profesores en temas de diversidad, interculturalidad y estrategias de mediación literaria y estética.

 

Ampliar los programas de lectura e implementar estrategias pedagógicas que permitan valorar y trabajar con la diversidad de niños, niñas y jóvenes chilenos y extranjeros, es el objetivo de la iniciativa Biblioteca Migrante del Ministerio de Educación y el Plan Nacional de Lectura.

La iniciativa consta de la entrega de 25 títulos, un teatrino de madera conocido como kamishibai y un set de láminas que se han distribuido a los 50 establecimientos educativos municipales con mayor concentración de matrícula de estudiantes extranjeros de las regiones Arica, Tarapacá, Antofagasta y Metropolitana.

Junto con los libros, la iniciativa otorga capacitación a docentes de Lenguaje, Arte y jefes de Unidades Técnico-Pedagógicas. En estas capacitaciones, diseñadas e implementadas por la Investigadora Asociada de CJE, Macarena García, se trabaja tanto en relación a conceptos de diferencia, normalidad, migración y xenofobia, como en talleres para repensar las formas en que se opera con los libros en la sala de clases. García, investigadora de la Línea de Inclusión Biosociocultural de CJE, explica que “primero problematizamos conceptos como diferencia, raza y migración. Se explica que esta colección de libros no es para trabajar con los estudiantes extranjeros, sino recursos para problematizar y trabajar diversidades. La investigadora agrega que “estos talleres buscan motivar una reflexión sobre estos temas desde el paradigma de la justicia. Así, por ejemplo, dejar de hablar de poblaciones o grupos vulnerables, para empezar a pensarlos como vulnerados y replantearse ese discurso sobre la integración en lo que se busca es que el otro se adapte a un nosotros. Somos todos los que vamos cambiando. La cultura es cambiante”, agrega.

La segunda parte de estos talleres tiene relación con explorar estrategias de mediación de los libros. Lo que se busca es aportar en la diversificación de las prácticas pedagógicas con libros, en relación a la lectura y la creatividad en el aula. La investigadora de CJE, destaca que “todos los libros de esta colección son libros visuales. Es un formato conocido como “libro álbum” donde lo verbal y lo visual van de la mano. Así, este proyecto busca también trabajar un fomento lector y una lectura crítica multimodal”, apunta García.

“Mi investigación en CJE estudia las inversiones afectivas en la lectura y cómo ésta se relaciona con otras formas de conocer, menos ligadas a lo puramente cognitivo desde donde solemos conceptualizar la lectura y las experiencias con lo literario en espacios escolares. En los talleres de mediación literaria —que desarrollamos con Soledad Véliz, doctoranda de la línea de investigación de CJE— trabajamos distintas estrategias: la conversación literaria, la intervención estética y la creación de las propias historias animando a los docentes a explorar otros usos de la literatura para interrumpir discursos y prácticas de exclusión. Hay estrategias más enfocadas a la formación de lectores críticos y analíticos y otras que buscan relevar el lugar de la creatividad y la emocionalidad en una educación para lo cambiante y lo incierto”, destaca la investigadora de CJE.

Junto con los libros y las capacitaciones, las escuelas reciben un teatrino kamishibai. Este dispositivo, de origen japonés, consiste en un pequeño teatro de madera donde la persona va leyendo láminas mientras los niños y niñas ven las imágenes. “A cada colegio se le entregó un kamishibai y se instruye a los profesores en cómo usar el teatrito con distintos libros que han sido editados para este formato, así como para que escriban sus propias historias. Este taller es realizado por Soledad Véliz, estudiante de doctorado de la línea”, finaliza Macarena García.